
Muchas personas creen que una vocación se limita a una sola profesión. Cuando se habla de buenos médicos, docentes, ingenieros, periodistas y otros especialistas, a menudo se dice: «Han encontrado su verdadera vocación». Puede ser cierto, pero hay un matiz importante.
Una vocación no se limita a una única profesión. Puede expresarse de distintas maneras y estar presente tanto en el trabajo como en otras áreas de la vida.
¿Qué es la vocación?
La vocación es una combinación de intereses, conocimientos, habilidades, capacidades y valores personales que puede aplicarse en diferentes profesiones. Tiene que ver con aquello que podríamos considerar tu «superpoder»: lo que te gusta hacer, se te da bien y tiene un significado especial para ti.
Por eso, encontrar tu verdadera vocación no significa necesariamente elegir un único empleo para toda la vida. Significa reconocer qué puedes aportar y de qué maneras puedes hacerlo.
Cómo identificar tu verdadera vocación
Para empezar a descubrir tu vocación, responde con honestidad a estas tres preguntas:
- ¿Qué disfrutas hacer?
- ¿Qué sabes hacer?
- ¿Qué es importante para ti?
Probablemente obtendrás tres listas con varios elementos en cada una. Esas respuestas serán la base de tu búsqueda: te permitirán observar qué relación existe entre tus intereses, tus habilidades actuales y aquello que consideras valioso.
Los puntos en común entre las tres listas pueden ayudarte a reconocer tu vocación. No tienes que encontrar una única respuesta perfecta, sino identificar un hilo conductor que pueda expresarse de diferentes formas.
Ejemplo: la vocación de enseñar
Por ejemplo, un docente puede disfrutar explorando, aprendiendo cosas nuevas y compartiendo sus conocimientos. Quizá sabe cautivar a otras personas con sus historias, explicar temas difíciles de manera sencilla e inspirar a quienes lo escuchan.
Al mismo tiempo, puede considerar importante compartir lo que sabe para contribuir a la creación de una comunidad formada y con inquietudes intelectuales. Su vocación, por tanto, no se reduce al puesto de docente: también incluye aprender, comunicar, explicar e inspirar.
Ejemplo: la vocación de ayudar desde la salud
Un profesional de la salud puede encontrar su vocación en ayudar a las personas, explorar nuevas áreas de la ciencia, hacer descubrimientos o crear métodos integrales de tratamiento para que las personas vivan más tiempo y sufran menos enfermedades.
Esta persona puede desarrollarse profesionalmente y monetizar sus habilidades de distintas maneras, desde trabajar en un instituto de investigación hasta abrir su propia consulta.
Estos ejemplos muestran que una misma vocación puede aplicarse en diferentes profesiones. La clave está en reconocer la combinación personal de intereses, conocimientos, habilidades y capacidades que puede trasladarse a distintos contextos laborales.
¿Qué significa monetizar tu vocación?
Monetizar tu vocación significa convertir tus habilidades y capacidades en una actividad profesional que genere ingresos. Para hacerlo, es necesario analizar las distintas profesiones y formas de trabajo en las que puede expresarse aquello que te mueve.
Supongamos que has identificado tu vocación como ayudar a otras personas. Puedes llevarla a la práctica de muchas maneras:
- Realizar trabajo voluntario.
- Trabajar en el ámbito de la medicina.
- Convertirte en profesional de apoyo.
- Trabajar como terapeuta o profesional de la orientación.
- Crear un negocio orientado a ayudar a otras personas.
Todas estas opciones pueden responder a una misma vocación, aunque no todas ofrecen las mismas posibilidades de desarrollo profesional o de ingresos. Por eso, además de preguntarte qué deseas hacer, conviene valorar cómo puedes aplicar y monetizar las habilidades que ya tienes.
Cómo ganar dinero con tu vocación paso a paso
Hay muchas opciones posibles para alcanzar la realización profesional. Para empezar a ganar dinero con tu vocación, puedes seguir estos tres pasos:
- Haz una lista de todas las formas posibles de desarrollar tu vocación. Incluye las diferentes profesiones y actividades en las que podría expresarse.
- Identifica cuáles se corresponden con tus habilidades actuales. Pregúntate qué profesión o actividad puedes monetizar ahora con los conocimientos y capacidades que ya posees.
- Evalúa qué profesión puede ofrecerte mejores ingresos. Ten en cuenta tanto tus posibilidades actuales como las que podrías tener en el futuro.
¿Por qué conviene hacer este análisis por escrito?
Es mejor realizar este ejercicio por escrito. Cuando tienes delante los resultados de tu análisis, puedes comparar las opciones con más claridad y elegir una profesión concreta que te permita obtener beneficios de tus habilidades.
Por ejemplo, un orientador escolar y un terapeuta con consulta propia pueden tener ingresos muy diferentes, aunque ambos compartan la vocación de ayudar a las personas.
En definitiva, cumplir tu vocación y ganar dinero con ella no exige limitarte a una sola profesión. Requiere comprender qué disfrutas, qué sabes hacer y qué es importante para ti; después, debes explorar las distintas formas de convertir esa combinación en una actividad profesional.
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