Es natural que una persona cuide a su pareja y quiera que la cuiden. Pero a veces hay demasiada atención: ya no da placer, pero te hace sentir incómoda. A veces incluso culpable. ¿Suena familiar? En este artículo, intentaremos descubrir dónde termina el cuidado placentero y comienza el control incómodo.
Cariñoso: Llamo para preguntarte cómo estás porque noté que has estado un poco molesta últimamente.
Control: Quiero saber cada detalle de tu vida, porque me siento ansioso y quiero controlar lo que haces y a quién ves.
Cariñoso: Estoy listo para escucharte y tratar de comprender tus sentimientos sin juzgar ni sesgar.
Control: Debes contarme todo lo que sucede en tu vida, de lo contrario sospecharé que me estás ocultando algo.
Cariñoso: Estaré allí para ti si necesitas mi ayuda.
Control: Resolveré tus problemas yo mismo, porque creo que no puedes arreglártelas sola.
Cariñoso: Estoy orgulloso de ti y de tus logros. Realmente mereces reconocimiento.
Control: Tienes que alcanzar ciertas metas para cumplir con mis expectativas y obtener mi aprobación.
Cariñoso: Respeto tu independencia, tus límites y tu espacio personal.
Control: Espero que estés disponible 24/7. No necesitas espacio personal cuando estamos juntos.
Cariñoso: Eres libre de elegir y tomar decisiones que satisfagan tus necesidades y deseos.
Control: No deberías hacer nada sin mi permiso. Sé lo que es mejor para ti.
Cariñoso: Estoy dispuesto a apoyarte en cualquier situación y ayudarte a alcanzar tus metas.
Control: No puedes confiar en nadie más que en mí. Solo yo puedo resolver todos tus problemas.
Cariñoso: quiero que seas feliz, incluso si eso significa que tenemos que tomar decisiones diferentes.

Control: Si estás conmigo, tendrás que hacer lo que yo quiera. Incluso si te hace infeliz.
Cariñoso: Te apoyo en tus decisiones y acciones porque creo en tus ideas.
Control: Tienes que hacer lo que digo, porque yo sé lo que es mejor y siempre tengo la razón.
Cariñoso: Me alegro de que te mantengas en contacto con otras personas y tengas tus propios amigos. Agradezco la confianza y el respeto entre nosotros.
Control: No debes ver a tus amigos ni mantenerte en contacto con nadie sin mi conocimiento. ¿Me estás engañando? ¡Tengo que controlar tus contactos!
Comprender la diferencia entre cuidar y controlar te ayudará a construir una relación sólida con tu pareja, aprender a escuchar tus propias necesidades y las de los demás.
Ayúdanos a crecer en Instagram 👇






